Padre nuestro que estás en los cielos...



Han querido encarcelar mi libertad, 
pero he estado más libre que antes,
han querido matar mis ideas,
pero están más vivas que antes,
has querido detener mi camino pero ya marque mi destino.

La soberbia y arrogancia los llevaron a ser un verdugo de porcelana, a tener marionetas con almas vacías, a ser lo que siempre fueron, el nada de un todo que nunca fueron.

Padre no los perdones, ellos si sabían lo que hacían...

Comentarios